miércoles, 26 de diciembre de 2007 4:13 a. m.
| nombre | contiene 4 comentarios |
"La tecnocracia no es el gobierno de los que dominan la ciencia, sino de quienes dominan el discurso sobre la técnica"
| Anónimo | 26/12/07 4:16 a. m. |
La lucha contra la idealización (abstracción) es la lucha contra la racionalidad; importa afirmar: no hagamos trabajo intelectual significativo.
Todo lo que es suficientemente complicado como para merecer que se le estudie, implica con seguridad, una interacción de varios sistemas. Por lo tanto debe usted abstraer un objeto, debe usted eliminar los factores no pertinentes. Al menos si se pretende hacer un estudio no trivial. En las ciencias exactas este principio ni siquiera se discute, se lo acepta como obvio. En las ciencias humanas, a causa de su nivel débil intelectual, se sigue cuestionándolo. Es lamentable. En física, idealiza usted, olvidando quizás alguna cosa terriblemente importante. Es un dato histórico, no hay que inquietarse por ello. En gran parte, la apuesta de una actividad intelectual significativa consiste en mirar esta eventualidad de frente y en manejarla: en ajustarse a ella. Es inevitable.
No hay criterios para una idealización correcta: salvo la obtención de resultados significativos. Si obteneís buenos resultados, no estareís lejos de la buena idealización. Si usted obtiene mejores resultados cambiando de punto de vista, perfecciona su idealización. Así pues, existe una constante interacción entre la definición del campo de investigación, y el descubrimiento de principios significativos. Rechazar la idealización es pueril.
La economía política marxista con sus idealizaciones y sus profundas abstracciones es un ejemplo clásico y familiar de lo dicho.
| Anónimo | 26/12/07 2:08 p. m. |
El capitalismo salvaje y desaforado, que aporta modernidad a la pequeña ciudad provinciana, impone sus normas, si puede ser por las buenas, bien, pero sino puede ser y hay que obligar a incumplir alguna ley, como lo es el convenio colectivo de comercio, pues se obliga a incumplirlo. Y si hace falta recurrir a las fuerzas de orden para que impongan la voluntad del capitalista sobre la legalidad vigente, pues se recurre.
| Anónimo | 27/12/07 3:38 p. m. |
La causa del crecimiento exponencial del crédito, pero no de la moneda en general, fue simplemente que los bancos dejaron de registrar sus préstamos en sus libros, y los que figuran en las hojas de saldo del banco, cuentan como dinero. Ahora, tan pronto hacen los bancos un préstamo, lo "securitizan", y lo sacan de su hoja de saldo.
Sólo había dos maneras de hacer eso. Una era vender el préstamo segurizado como bono. La otra era proceder a una segurización "sintética": por ejemplo, usando derivados para escapar al riesgo de morosidad (con cambios de créditos fallidos) y aferrarse al tipo de interés debido al préstamo (con cambios de tipo de interés). Ambas formas de segurización significan que el banco prestador queda en libertad para realizar nuevos préstamos sin que se vea afectada su capacidad prestamista, una vez los préstamos realizados han sido "segurizados".
Así, para redefinir la liquidez bajo lo que yo llamo Nuevo Monetarismo, a la tradicional definición de la moneda en general, hay que añadir todo el crédito creado y movido por las hojas de saldo de los bancos hacia las hojas de saldo de los intermediarios no-financieros. Esa nueva forma de liquidez ha alterado la naturaleza misma de la bestia que es el crédito. Lo que ahora determinaba el crecimiento del crédito era el apetito de riesgo: la disposición de las empresas y de los individuos a llevar sus negocios con mayores niveles de endeudamiento.
| Anónimo | 27/12/07 3:42 p. m. |
