domingo, 18 de noviembre de 2007 10:26 p. m.
| nombre | contiene 6 comentarios |
No nos dejemos engañar tampoco por la consabida “teoría de los dos demonios”: una extrema derecha y una extrema izquierda equidistantes del equilibrio social, igualmente violentas, que acaban tocándose en su irracional alejamiento del supuesto Estado de derecho. Los ultraderechistas, los neonazis, son asesinos, y a menudo son amparados o tolerados por algunos sectores del poder y de las fuerzas de seguridad. Los “antisistema” luchan por un mundo más justo, nunca son amparados y rara vez son tolerados por los poderes establecidos, y no son criminales: a lo sumo rompen cajeros automáticos, una respuesta que no parece excesiva ante el asesinato de uno de los suyos, y que alude directamente a la íntima relación entre el poder económico y la violencia fascista.
| Anónimo | 18/11/07 10:30 p. m. |
Aprendamos a llamar a las cosas por su nombre.
Es un sanísimo ejercicio.
| Anónimo | 18/11/07 10:33 p. m. |
Bueno os dejo que estoy construyendo
"una habitación sin estado de derecho"
de esas que tanto gustan a los oficialistas.
| Anónimo | 18/11/07 10:41 p. m. |
..será que a algunos supuestos demócratas les molesta la verdad, incluso la mera información..
| Anónimo | 19/11/07 12:33 p. m. |
Lo importante es la rima conceptual entre “orden” y “ley”. El orden y la ley son, en el fondo, una misma cosa. “Viva el orden y la ley” es en realidad un pleonasmo, una redundancia puramente enfática.
| Anónimo | 19/11/07 12:37 p. m. |
